El dato incómodo
¿Y quién asume esos trayectos?

Corregirlo no es difícil: es cuestión de medir
Alargar unos segundos un tiempo de cruce es barato. Lo difícil es saber dónde hacerlo: qué pasos usan más las personas mayores, dónde se concentran los trayectos de cuidado, qué esquinas generan más rodeos.
Eso no se resuelve por intuición. Se resuelve con datos.
Smart Cities Gender Perspective (SCGP) es un espacio de datos pensado justo para eso: ciudades que se diseñan con información de todas las personas, no de la mitad. Cruza movilidad, salud, seguridad y sostenibilidad, con el género como eje transversal, para que un ayuntamiento decida con evidencia y no con supuestos.
Una ciudad que mide a quién deja fuera puede empezar a incluirlo. Una que no mide, no.
Datos que igualan.
Smart Cities Gender Perspective es el primer espacio de datos con perspectiva de género. Conecta ciudades, empresas y organizaciones para diseñar territorios más seguros, saludables y sostenibles.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los semáforos se calculan a 1,2 metros por segundo?
Es la velocidad de referencia que usan muchos pasos de peatones en Reino Unido, España y otros países para estimar cuánto tarda una persona «media» en cruzar. Sirve como estándar, pero no representa a toda la población.
¿Cuántas personas mayores no cruzan a tiempo?
Según un estudio publicado en la revista *Age and Ageing*, solo alrededor del 20% de las personas mayores de 65 años camina a 1,2 m/s o más. La mayoría no alcanza esa velocidad de referencia.
¿Qué tiene que ver esto con la perspectiva de género?
Quienes asumen más trayectos de cuidado y quienes viven más años son mayoritariamente mujeres. Un estándar pensado para un peatón «medio» las deja fuera con más frecuencia, junto a mayores y personas con movilidad reducida.





